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SANTIAGO DEL ESTERO EN EL MARCO DE LAS CELEBRACIONES DEL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL (2)

LA INDEPENDENCIA NACIONAL Y EL "SI JURO" DE SANTIAGO DEL ESTERO

 María Cecilia Rossi

Claves para Comprender la Historia - Horizonte Bicentenario (2010-2016) - Año VI - Numero 52 - Julio de 2016 - ISBN 1852-4125

 

El 24 de marzo de 1816 el Congreso de la Independencia, iniciaba oficialmente sus sesiones en San Miguel de Tucumán, en la casa de Doña Francisca Bazán de Laguna, construída en la década de 1760 con un formato típicamente colonial. Varios cañonazos anunciaron la aurora del día tan esperado. Y no era para menos la alegría de todo un pueblo que estuvo cinco días de festejos dándole la bienvenida a la tan anhelada independencia.

La situación internacional era la más complicada que se había vivido desde los procesos iniciales de la emancipación. El rey Fernando VII había recuperado el trono español y con ello la restauración absolutista española trajo la firme decisión de recuperar los territorios perdidos de América. Había formado un ejército impresionante que desembarcó en la Isla Margarita reconquistando Nueva Granada e inmediatamente Cartagena, Santa Fe de Bogotá, México, y fortaleció del ejército realista instalado en el Callao de Perú. Derrotaba así, una a una, las experiencias de autogobierno. En ése marco ya había caído Chile por la derrota del ejército patriota en Rancagua.

El Río de la Plata estaba rodeado de enemigos. Solamente la revolución rioplatense se encontraba relativamente en pié, lo que hace aún más valorable el gesto y la voluntad de declararnos independientes. Independencia que era una suerte de deuda interna que los rioplatenses arrastraban pesadamente desde que la Asamblea del Año XIII no pudo concretarla. Y en ésta dirección, recordar que la decisión de reunir a los Diputados a este fin fue un emergente de la Revolución Federal de 1815.

Todo mientras las ciudades rioplatenses elegían sus diputados para enviarlos a Tucumán en medio de contrafrentes internos muy delicados, con fuertes tensiones políticas en  varias ciudades que se habían declarado en rebeldía contra el congreso sosteniendo sus propias tesituras respecto a la forma que deberíamos gobernarnos, aunque enviaron sus Diputados a Tucumán: Santa Fe, Mendoza, Córdoba y el frustrado primer intento autonomista dirigido por el Teniente Coronel Juan Francisco Borges en Santiago del Estero.

Esas disidencias se manifestarían pronto en el interior del Congreso como tendencias opuestas o a modo de señales que las fricciones sobrevendrían en poco tiempo. Las cordobeses reflejaban el pensamiento federal ligado al artiguismo litoraleño; los bonaerenses iban por la independencia y el centralismo porteño, y los altoperuanos –llamados cuicos o peruleros en tono despectivos y que fueron elegidos entre migrantes salteños, tucumanos y jujeños porque sus territorios estaban invadidos por el enemigo español- iban por la independencia y la constitución, no eran centralistas del todo ni federales del todo y esperaban restituir la monarquía incaica o algo que se asemejara. Al mismo tiempo los cuyanos escuchaban fielmente a San Martín e impulsaron la designación de Juan Martín de Pueyrredón como Director Supremo de las Provincias Unidas.

De modo que, el Congreso de Tucumán al declarar la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, salvó por su gesto, por el acto y la voluntad de los representantes de todos los pueblos, la independencia de todo el continente. Fue el paso decisivo del cual dependían tres Generales de la Patria, Manuel Belgrano al frente del Ejército del Norte, José de San Martin y la preparación del Ejército de los Andes, Güemes y la guerrilla gaucha, sus Infernales que soportaron siete intentos de invadir el territorio desde Bolivia.

La elección de los Diputados Representantes estaba regida por un complejo mecanismo establecido en el Reglamento de 1815. En su mayoría eran Doctores en Leyes o Clérigos que pertenecían a las familias más reconocidas de los lugares de representación y eran los que tenían una mejor preparación para discutir los asuntos que tenían que ver con la legalidad, la soberanía, forma de gobierno, etc. Todos eran tan cruciales en estos momentos…

El 24 de marzo, al iniciar sus sesiones el Congreso estaban presentes los dos tercios de los Diputados que conformarían finalmente la totalidad de los Representantes. Por Mendoza estaban Tomás Godoy Cruz[1] (Bachiller en Filosofía, Cánones y Leyes) y Juan Agustín Maza[2] (Doctor en Derecho Civil). Por San Juan el domínico Juan Fray Justo Santa María de Oro[3] y Francisco Narciso Laprida[4] (Licenciado y Abogado) que estuviera en el ejercicio de la Presidencia el 9 de julio. Por San Luis estaba presente Juan Martín de Pueyrredón (militar y político, elegido por el Congreso como Director Supremo a partir del mes de julio). Por Buenos Aires el Dr. en Leyes Pedro Medrano[5] fue el Presidente Provisional al momento de la apertura; el Dr. José Darragueira[6], el Franciscano Fray Cayetano Rodríguez[7], el sacerdote, jurisconsulto y político Dr. Antonio Sáenz[8], el Dr. en Leyes Juan José Paso[9]. Por Córdoba estaban presentes el Licenciado en Jurisprudencia José Antonio Cabrera y Cabrera[10], el Dr. en Teología Miguel Calixto del Corro, Lic. Luis Jerónimo de Cabrera y Cabera, Coronel Eduardo Pérez Bulnes[11]. Por Charcas el Dr. José Mariano Serrano[12] quien fue nombrado Secretario en la sesión de apertura del Congreso, el Dr. José Severo Malabia[13], Pedro Ignacio Rivera[14]. Por Tucumán el Dr. José Ignacio Thames[15]. Por Catamarca el Dr. José Eusebio Colombres[16] y el Presbítero Manuel Antonio Acevedo. Diputado por La Rioja estaba presente el Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros[17].

Ese mismo día se fijó la fórmula de juramento de lealtad al Congreso:

 

Luego de la sesión de apertura, todos los diputados se trasladaron a la iglesia de San Francisco y el día siguiente se ofició un Te Deum.

Y comenzaron a sesionar.

El día 28 hubo una reunión secreta, cuyos escritos generales fueron recuperados con el nombre de Actas Secretas del Congreso de Tucumán:

"Ha llegado por fin el día de complacer a las Provincias en sus votos ardiente por la necesidad de instalar la representación Nacional, de satisfacer a la Patria desolada en el imperio con que sus conflictos demanda este establecimiento único capáz de alliviarla en sus angustias.[...] el veinticuatro del presente se han reunido los representantes de los Pueblos, y en medio de las más puras emociones de alegría han verificado la apertura del Congreso […] llenos de sinceridad a la salvación del Suelo; ellos en consecuencia, después de muy circunspecta y profunda meditación fijaron los Decretos del tenor siguiente.

El Congreso queda instalado y es legítimo. “Es instalado legítimamente el congreso de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y queda en voluntad de exprimir la voluntad de los Pueblos que los forman, comunique a quienes corresponda para su publicación”.

Sobre la forma de tratamiento. “En honor de los Pueblos verdadero origen de la Soberanía, sus Representantes como su viva imagen y expresión de sus votos reunidos en Congreso tendrán el Tratamiento de Soberano Señor en todas las ocasiones que se dirija la palabra a este respetable cuerpo. Los diputados en particular solo tienen el Señor de los Ciudadanos. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación.

Juramento de fidelidad al Congreso. “La ciudad de Tucumán ha dado en este día muchos e irreprochables testimonios del acreditado amor, al orden, subordinación y respeto a las autoridades con que tantas veces se ha distinguido. Su benemérito Jefe, todas las Corporaciones y Pueblo […] de felicitar al Congreso, han sellado la obediencia con un Juramento Solemne prestado con religiosa, ardiente y ex profesa voluntad. Vuestra Excelencia está a la Cabeza del Estado, y el congreso Cree importante su conocimiento en la materia, para que enterado de tan interesante acto, y previa su publicación proceda a prestar igual juramento ante el Excelentísimo Cabildo, y hecho que sea, lo reciba a todas las corporaciones Jefes Militares y Tropas, tanto ¿Veteranas como Cívicas de esa […] ciudad […]”.

 

 

 


 

En la Sesión del Congreso del 9 de abril “Se presentó el acta celebrada en la ciudad de Santiago del Estero por la que consta el reconocimiento de aquel pueblo del Soberano Congreso, congratulándose de su instalación y protestando su rendida deferencia a sus deliberaciones”[18].

 

Las dificultades para elegir Diputados Representantes en Santiago del Estero

Mientras todo esto estaba ocurriendo en la ciudad de San Miguel de Tucumán, Santiago no podía terminar de acordar la elección de sus representantes, sensiblemente demorada por la primera revolución autonomista liderada por el Teniente Coronel Juan Francisco Borges en el mes de agosto del año 1815, brutalmente reprimida, su líder encarcelado en Salta y los seguidores locales muy controlados y que como cruces de tensiones políticas también se metió en medio de la elección y transversalizada por la extrema pobreza del pueblo.

Las Actas Capitulares darán cuenta pormenorizadamente de las enormes dificultades que significó instalar en Tucumán a los dos representantes santiagueños. Y las humillaciones a que se sometieron pidiendo suplicando que el estado nacional se hiciera cargo de sus dietas porque aquí no había como sostenerlos si no era a fuerza de seguir esquilmando a la sociedad con aumentos de impuestos. Claro está, que los miembros de la elite parecieran no estar haciendo mucho por la causa revolucionaria ni menos por la independentista ni tampoco por la autonomista, menos aportando fondos instalar a los diputados en Tucumán y evitar estas humillaciones públicas. Es decir, siempre era el pueblo el que soportaba el peso de todas las cuestiones económicas, mientras que la elite se movía en otros planos. Estas cuestiones se verán más claramente cuando en 1820 lo entronicen a Juan Felipe Ibarra en el poder. Pero no nos adelantemos.

Estas cuestiones hicieron que prácticamente los Diputados llegaran al borde de la declaración de la Independencia sin posibilidades de participar en las discusiones previas, y se les otorgaran facultades amplísimas y por lo mismo inespecíficas, para discutir lo que tuvieran que discutir y la decisión del Cabildo local de aprobar lo que decidieran aprobar. Con lo cual no tenemos instrucciones a las que referirnos ni en las cuales indagar para conocer el pensamiento de los grupos de poder local sobre la Independencia Nacional.

Tucumán avisa que los santiagueños faltan en el Congreso. Cuando los diputados Representantes de que dimos cuenta en los primeros párrafos de este escrito, estaban llegando a la ciudad de Tucumán, en las vísperas de la primera reunión, en el mes de febrero de 1816, llegaba a Santiago del Estero una comunicación urgente desde Tucumán: el Congreso estaba por iniciar sus sesiones y los representantes santiagueños no se encontraban presentes. Tal situación se vio reflejada en el Acta Capitular de fecha 22 de febrero:

“… traer a la vista la comunicación de los Señores Diputados de los Pueblos de la Unión existentes en la Capital de esta Provincia datada de 10 del corriente invitando a esta corporación Gubernativa a efecto de que removiendo todos los obstáculos que puedan oponerse a la pronta remisión de los Diputados que correspondan a esta ciudad, se despacharan estos, a la mayor brevedad a la expresada Capital para la pronta apertura del Congreso General que se va a celebrar en ella, de cuyas deliberaciones depende la salvación del Estado […]”[19]

Es decir. No debe entenderse esta situación como que en Santiago no se estaba haciendo nada, o poco al respecto. Pero tampoco se estaban tomando acciones dinámicas que los muestre a los capitulares verdaderamente interesados en las cuestiones independentistas. Si la nota de Tucumán había llegado el día 10 y le estaban suplicando que se apuraran porque la salvación de la patria dependía de lo que resolviera el Congreso, y la reunión más rápida del Cabildo santiagueño es el día 22, hay que comenzar a pensar que otras cuestiones estaban en juego soterradamente que no permitían poner en un primer plano una cuestión tan importante como la de la independencia, rodeados de enemigos españoles como estábamos en esos momentos.

Ya había tenido lugar una primera elección el 12 de octubre del año de 1815[20] y los nombramientos recayeron en las personas del Pbro. Juan Francisco de Uriarte y Fray Ignacio Garay. Ambos eran hombres de edad, Uriarte tenía 58 años, pero Garay, sumaba a su edad serios problemas de salud y con mucho criterio renunció a la representación. El Cabildo entonces le aceptó la renuncia[21] pero también tenía que aceptarla la autoridad nacional y debió realizar una nueva convocatoria para elegir a otro representante a los Electores. En medio de todos estos problemas, se produjo la revolución autonómica borgista en el mes de diciembre, que convulsionó no solamente a Santiago del Estero sino que puso en guardia a algunos diputados que ya estaban en Tucumán y a las autoridades de Buenos Aires. Con lo cual la elección de un nuevo diputado para el Congreso quedó como en un segundo plano en virtud de las urgencias militares, el juicio amañado que se le realizó a Borges y alguno de sus seguidores, etc.

En favor del Cabildo diremos que había elevado la renuncia del Presbítero Garay a las autoridades nacionales en dos oportunidades, la primera el 20 de noviembre de 1815 y un segundo envío realizado el 7 de febrero de 1816. Ninguna de las dos fueron respondidas a tiempo por el Director Supremo (que correspondiera) y pensaron en hacer igual representación ante el Soberano Congreso. No sabemos si la realizaron o no, finalmente. En el apuro  propusieron que mientras tanto el sacerdote, terciario franciscano y loretano Don Pedro Francisco de Uriarte, partiera a Tucumán como único diputado electo, pero sin asignación de dieta ni recursos, ni tampoco investido de los poderes respectivos que lo acreditaran como Diputado y Representante.

Con fecha 14 de marzo se conoció una resolución del Supremo Director de Estado, fechada el 21 de febrero pasado respondiendo a la del Cabildo del año 1815 y de febrero de 1816 sobre la renuncia de Garay, diciendo lo siguiente:

[...] Me he informado de los motivos en los que funda la renuncia el Diputado de éste Pueblo el Padre Definidor fray Ignacio Garay, y se me ha hecho entender que son justos, porque el estado de su salud no le permite emprender una larga marcha, ni contraerse a las arduas tareas consiguientes a tan delicado cargo; creo que es de justicia que se le admita su renuncia; pero tanto esto cuanto para la Elección de quien deba subrogarle es necesaria nueva convocatoria del Pueblo […]

Y en cuanto a los pagos para sostener a ambos diputados, que tanto habías solicitado desde Santiago, afirmaba el Director:

[…] Por lo que toca a la dotación de los diputados está bien que se pague de los fondos del Estado que recauda la Cada de ese Pueblo […][22]

En la reunión capitular del 21 de marzo se vuelve a tratar el tema de la partida de Uriarte sin dieta ni acreditaciones. Recordemos que ya se le había comunicado esta situación y el 22 de febrero en respuesta por escrito había aceptado, pero, un mes después, aún no había partido a Tucumán, advirtiendo al Cabildo que aún con buena disposición no podría hacerlo sin los poderes que lo acreditasen como Diputado Representante de modo legítimo. Se planteó entonces que se le extendieran los poderes requeridos sobre las disposiciones que había tomado oportunamente la Asamblea del Pueblo del 3 de octubre de 1815, pero mientras estaban en estas discusiones se produjeron disensiones internas muy fuertes que llearon al Síndico Procurador Don Pedro José Lami a abandonar muy enojado la reunión aduciendo que el Ayuntamiento, per se, no tenía las atribuciones necesarias para otorgar dichos poderes, y que sólo le correspondía hacerlo al Pueblo en una nueva reunión general. Intentando calmar las aguas, mandaron entonces una Comisión para buscarlo en su casa, pero Lami no regresó manteniéndose en sus argumentos y generando internamente una situación muy delicada porque no existían los tiempos necesarios para una nueva convocatoria a todos los Curatos y la desesperación llevó al punto de la improvisación en un tema tan completamente delicado como era la participación santiagueña en el Congreso Nacional.

Además, trataban de resolver una cuestión delicadísima y que había generado semejante conflicto interno, cuando la mayoría de los capitulares estaban ausentes. Estaban presentes solamente cuatro Regidores, Don Pedro Francisco Carol, Don Francisco Xavier Lascano y Don Juan José Gallo, contando con Lami que había abandonado la reunión. Faltaban el Síndico Procurador, el Regidor Alférez Nacional Don José de Frías y Araujo, el Regidor Alguacil Mayor Don Mariano Beltrán y el Regidor Llano Don Severo Ávila. Los presentes decidieron evitar mayores males y discordias. Había que esperar que resolviera el pueblo soberano[23].

Santiago jura la defensa del Congreso de la Independencia

Para fines de marzo de 1816, Santiago del Estero, aún sin representantes en el Congreso, le prestaba juramento de lealtad y obediencia. Estaban reunidas en la Sala Capitular las Corporaciones Eclesiásticas Seculares, la Corporación Militar con sus Jefes y Oficiales y el resto de los ciudadanos que fueron convocados por "suntuoso bando y oficios cuando correspondiere". Que el bando por el cual se convocaba fuese "suntuoso", nos da la idea de la importancia asignada al acto:

[…] se procedió con el mayor placer y júbilo al solemne acto de jurarle, obedecerle y reconocerle en los términos siguientes:

El alcalde de Segundo Voto Ciudadano Francisco Xabier Lascano al de primero ciudadano Pedro Francisco Carol como representante del Gobierno de ésta le recibió juramente en la forma siguiente:

¿Juráis a Dios nuestro Señor y prometes a la Patria reconocer en el presente Congreso de Diputados la soberanía de los Pueblos que representan?

¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria obedecer guardar y cumplir fielmente sus decretos y determinaciones?

Si así lo hiciereis Dios os ayude y si no os lo demande.

En seguida: el Alcalde de 1° Voto expresado recibió juramente bajo la misma fórmula con separación de clases a todas las corporaciones y demás vecindario concurrente so cuyo cargo prometieron reconocer en el presente Congreso la Soberanía de los Pueblos, obedecer guardar y cumplir fielmente los Decretos y soberanas resoluciones. […]

En la Plaza Principal, hoy Libertad, se encontraban las tropas del Regimiento de Granaderos de Infantería al mando del Teniente Don Martín Lacarra quien, después de haber prestado el correspondiente juramento, se dirigió hasta donde se encontraba la tropa junto con las otras Milicias, esperando con su armamento respectivo, y les tomó el juramento público con la misma fórmula, para concluir el acto con salva de fusilería, aclamaciones de júbilo y muchos gritos de “Viva la Patria”.

Luego todos se dirigieron a la Iglesia Matriz a celebrar y dar gracias en un solemne Te Deum por la inauguración del Congreso, y posteriormente al besamanos de estilo en la Sala Consistorial, concluidos los actos se cerró el acta correspondiente que firmaron Pedro Francisco Carol, Francisco Xavier Lascano, Juan José Díaz Gallo, Manuel Frías Cura y vicario, Pedro Pablo Gorostiaga, Fray Ignacio Bonifacio Aguirre, Fray Mariano Pérez guardián, Fray Pedro Nolasco Ramos, Comandante Antonio María Taboada, Martín Lacarra, José Hilario Carol Secretario Provisional[24].

Se llama a una nueva elección para elegir el diputado faltante. En fin, cuando pareció que los ánimos estaban más o menos tranquilizados, o aparentaban estarlos, el 14 de marzo se llamó a una nueva elección ya con el apuro del Congreso con sus sesiones iniciadas, a los representantes de los 9 Curatos rurales. De preferencia solicitaban sean los los mismos que habían concurrido a la elección anterior, y si por ausencia de estos, por enfermedad, ausencia o muerte no se podía, quedaban los Curatos en libertad de elegir quien los reemplazase[25]. Los diputados debían concurrir el día 1 de abril de 1816 a la sala Capitular.

Finalmente, llegado el esperado día, no pudo realizarse la reunión por la falta de numerosos electores a raíz de haber grandes inundaciones “imprevistas”. Y ciertamente, no es una época en que pudieran producirse inundaciones. Pero además hubo una complicación adicional. Los electores del Partido de Soconcho avisaron (no sabemos como) que de todas formas no se presentarían, con lo que aquí tenemos otra disensión interna más, cuyos motivos, políticos con toda seguridad, por el momento desconocemos. Aun así, el Cabildo decidió que con los electores de la campaña que estuvieran presentes y los ciudadanos de la “parte sana de este Pueblo”, el 4 de abril se efectuaría la reunión. Además decidieron invitar al Comandante del Segundo Batallón de Granaderos de Infantería teniente Coronel Don Martín Lacarra, aun siendo este un acto “urbano y político”, ofreciéndole un asiento de preferencia, pero sin voz ni voto en las deliberaciones[26].

Llegó el 4 de abril de 1816. El día que se recepcionaba y oficializaba la renuncia del presbítero Garay y elegiría al Sr. Ministro Don Pedro León Gallo como el segundo Diputado Representante por Santiago del Estero. Vista así parece que la cuestión se resolviería bastante sencillamente. Pero una lectura más detallada de las Actas Capitulares nos habla de la presencia de varios grupos que pugnaban por imponer su propio candidato, así encontramos como postulantes al Licenciado Don Fernando Bravo, al cura y vicario de la ciudad Maestro Manuel Frías y al Dr. Don Basilio Ibarra. En este punto, sería legítimo pensar que estas demoras, que aparecen como desidia, falta de interés o algo que no entendíamos muy bien, pudiera tener que ver con la imposición de un candidato propio dentro de diferentes grupos en pugna, para instalarlo como Representante en Tucumán. Y que la falta de consensos era lo que estaba demorando la elección.

Al son de campana tañida se reunieron en las Casas Consistoriales: por Silípica José Domingo Xerés y José Manuel Guardo; por Loreto José Antonio Suárez, Domingo Cainzo y Carlos Roca; los diputados de Salavina Ambrosio Contreras y Pedro Nazarre; por Mula Corral Domingo Vega y Carlos Rojas; los Diputados de Matará Francisco Ibarra y Francisco Ramón Ibarra; por Sumampa el cura y Vicario de esa localidad y Manuel Frías; por Guañagasta Santiago Castañares y Mariano Ferreira. Junto a estos diputados votarían los vecinos que figuraban en una nómina confeccionada con antelación: Comandante Antonio María Taboada; Ministro Tesorero Pedro Pablo Gorostiaga; el Administrador de Correos Pedro Díaz Gallo; Pedro Juan Ávila; Santiago de Palacio; Sebastián de Palacio; Carmen Romero; Mariano Santillán; Bailón Rueda; Juan Gregorio Bravo; Germán Lugones; Manuel Caballero; Francisco Solano Paz; Domingo Costas; José Antonio Gorostiaga;  Tomás Riso; Juan Gregorio Achával;  Mauricio Frías; Dionisio Maguna; Nicolás Maguna Durán; Nicolás Durán; José Frías; Nicolás Rodríguez, Blas Achával; Bautista González; Pedro Urrejola; Cipriano González; Manuel Santillán; Agustín Antonio Salvatierra; Pedro Isnardi; José Blas de Sousa Lima; Martín Herrera; José Manuel Achával; Evaristo Orortegui; Doroteo Olivera; Pedro Ximénez; Bautista López; Manuel Lami; Simón Castellanos; José de Paz; Mariano Medina; Fernando Beltrán; Felipe Lascano; Pedro José Maldonado; José Antonio García; Ignacio de Arias; Faustino Alvarado; Vicente Ambrosio Casares; Martín Maguna; Manuel José Beltrán; Domingo Iramain; Juan Antonio Herrera; Hipólito González; José Domingo Corbalán; Ángel Carol; José Ramón Olaechea; Gregorio Beltrán; Sinforoso Santillán; José Manuel Achával; Fernando Rodríguez; Roque Jacinto Vieira; José Hilario Carol.

Los poderes de representación fueron redactados por una Comisión, formada por unanimidad de votos, e integrada por el Cura y Vicario de la ciudad Maestro Don Manuel Frías y el Ministro Tesorero de la Caja Nacional Don Pedro Pablo de Gorostiaga (primo hermano de Juan Francisco Borges). Ellos se las extenderían autorizados por el Cabildo y en nombre de todo el Pueblo en los mismos términos efectuados en octubre de 1815. Como el pueblo de Santiago no disponía de fondos para costear la estadía de los dos Diputados, el Cabildo y el Pueblo de Santiago cedían su soberanía para que el Soberano Congreso les asignara una dieta “a su libre y franca voluntad”[27].

Finalmente partió la diputación santiagueña, integrada por los presbíteros Pedro Francisco de Uriarte y Pedro León Díaz Gallo. En la Sesión Pública del 20 de abril de 1816, ambos Diputados Representantes serán aceptados formalmente:

[...] Se leyó por el Secretario Dr. Passo, la comunicación del Ayuntamiento de Santiago del Estero, que contiene el aviso instruido de la nominación de Diputado por aquella ciudad á este Soberano Congreso, que recayó en las personas de los señores D. Pedro Francisco de Uriarte, Cura de la doctrina de Loreto y el ministro d. Pedro Díaz de Gallo. Fueron leídos y examinados los poderes y actas de su elección; fue declarado legítimo su nombramiento y ordenado en la sesión siguiente, fue recibidos en el seno del Congreso; previniéndose al pueblo comitente, que haciéndoles la correspondiente asignación de dietas, busque y calcule los arbitrios necesarios para prevenir á ellas [...] [28].

Desde Tucumán le mandan a decir al Cabildo que deben buscar fondos para sostenerlos:

[…] habiendo sido incorporados en el Soberano Congreso los Diputados de esa Ciudad en sesión del 20 del presente relativamente a las expensas con que deben subsistir en clase de tales Diputados, se ha acordado que haciéndoles V.S. la correspondiente asignación de dietas busque y calcule los arbitrios necesarios para su aprobación (…)[29]

Y el Cabildo de Santiago del Estero recurrió a un aumento generalizado de impuestos y al arriendo de las tierras de los once Pueblos de Indios que aún permanecían en calidad de tales con una notable pervivencia y que estaban bajo la égida del Estado. Claro que los indios eran muy pocos ya, pero había mucha gente, instalada, que trabajaba esas tierras en agricultura y ganadería, bajo la nominación de “agregados”, de modo que se resolvió que si no había interesados en el arrendamiento se les cobrará a los agregados, con la aclaración que jamás se les cobraría a los indios y se les  dejaría tierra para sus labranzas: Pitambalá, Manogasta, Tuama, Sumamao, Tilingo, Soconcho, Sabagasta, Umamax, Pasao, Salavina y Asingasta. Todos ubicados en el corredor del río Dulce[30]. Con ello esperaban recaudar $220 anuales y suplicaron al Estado que complete lo que les faltaba para las dietas. Terrible la humillación.

Y llegó el 9 de Julio. Finalmente el 9 de julio se produjo la reunión tan esperada por la declaración formal de la Independencia Nacional. Recuperamos el Acta de la Independencia que fue leída y jurada en Santiago del Estero, cuya copia del original se encuentra en el AGN[31]:

[...] En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel del Tucumán a nueve días del mes de Julio de mil ochocientos diez  y seis años, terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus discusiones sobre el grande y augusto objeto de la independencia de los pueblos que lo forman: era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España. Los Representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones, e intereses que demanda la sanción de la suerte suya, Pueblos representados, y posteridad; a su término fueron preguntados:

¿Si querían que las Provincias de la Unión fuesen una Nación libre e independiente de los reyes de España, y su Metrópoli?

Aclamación primero llenos del santo ardor de la Justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime y espontáneo decidido voto por la independencia del País, fijando en su virtud la determinación siguiente:

[...] Nos, los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside el universo, en el nombre y por autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo, la justicia que regla nuestros votos: Declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una Nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y Metrópoli; quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y famas. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un Manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración. Dada en la Sala de Sesiones, firmada de nuestra mano, Sellada con el Sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios: Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan, Presidente. Mariano Boedo, Vicepresidente, Diputado por Salta. Doctor Antonio Sáenz, Diputado de Buenos Aires. Doctor Josef Darragueira, Diputado por Buenos Aires. Fray Cayetano Josef Rodríguez, Diputado por Buenos Aires. Doctor Pedro Medrano, Diputado por Buenos Aires. Doctor Manuel Antonio Acevedo, Diputado por Catamarca. Doctor José Ignacio de Gorriti, Diputado por Salta. Doctor Josef Andrés Pacheco de Melo, Diputado por Chichas. Doctor Teodoro Sánchez de Bustamente, Diputado por la ciudad de Jujuy y su territorio. Eduardo Pérez Bulnes, Diputado por Córdoba. Tomás Godoy Cruz, Diputado por Mendoza. Doctor Pedro Miguel Aráoz, Diputado por la capital del Tucumán. Doctor Esteban Agustín Gascón, Diputado por la provincia de Buenos Aires. Pedro Francisco de Uriarte, Diputado por Santiago del Estero. Pedro León Gallo, Diputado por Santiago del Estero. Pedro Ignacio Rivera, Diputado por Mizque. Doctor Mariano Sánchez de Loria, Diputado por Charcas. Doctor José Severo Malavia, Diputado por Charcas. Doctor Pedro Ignacio de Castro Barros, Diputado por La Rioja. Licenciado Jerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera, Diputado por Córdoba. Doctor José Colombres, Diputado por Catamarca. Doctor José Ignacio Thames, Diputado por Tucumán. Fray Justo Santamaría de Oro, Diputado por San Juan. José Antonio Cabrera, diputado por Córdoba. Doctor Juan Agustín Maza, Diputado por Mendoza. Tomás Manuel de Anchorena, Diputado por Buenos Aires. José Mariano Serrano, Diputado por Charcas. Juan José Paso, diputado por Buenos Aires, secretario. Es copia: Doctor Serrano, Diputado Secretario.

La noticia se comunica a las ciudades del territorio santiagueño. Ése mismo día 9 de julio el Gobernador Intendente comunicaba la esperada noticia a los Cabildos para que a su vez realizaran todas las comunicaciones que correspondieran y se celebrara:

[...] El Tribunal Augusto de la Patria acaba de sancionar en sesión de este día por aclamación plenísima de todos los Representantes de las Provincia y Pueblos Unidos de la América del Sud, juntos en Congreso la Independencia del País de la dominación de los Reyes de España y su Metrópolis; se comunica a V. Excelencia esta importante noticia para su conocimiento y satisfacción y para que la circule y la haga publicar en todas las Provincias y Pueblos de la Unión [...] [32].

Tres días más tarde, el gobierno de la ciudad de Santiago del Estero dio un Bando y circuló oficios, según correspondiera, ordenando las celebraciones. Si bien es comprensible por el momento tan complejo en que la declaración se produjo, no deja de llamar la atención el lenguaje altisonante y guerrero de la propuesta: invitaba a todos los habitantes y estantes a luminarias por tres días, 12, 13 y 14. Ahora, sabiendo el estado de pobreza del pueblo, se especificaba que lo hará cada uno en la medida de sus posibilidades, pero, quien no lo hiciera sería considerado enemigo de la América Independiente. Conociendo la historia colonial en relación a las luminarias sabemos que estaba asociado a las celebraciones, lo que implicaba adhesiones a las mismas, y que esta afirmación partía de presuponer que habría quienes se negarían a celebrar una independencia que no compartían, y me refiero al grupo de españoles europeos imposibles de ocultar en una comunidad muy pequeña como era la santiagueña por esos años, y por lo tanto a iluminar sus casas. No solamente habría de manifestarse la adhesión verbalmente, sino con un gesto fuerte que utilizaba el fuego como vehículo de identificación simbólica.

El 25 de julio el Gobernador Intendente elevó a todos los Cabildos y Tenientes de Gobernadores de parte del Congreso, una nota en la que resaltaba la enorme importancia de lo que acababa de acontecer en Tucumán y que debía ser no solamente compartido con todos los ciudadanos y habitantes del territorio sino que esto debían jurar su cumplimiento y defensa hasta con su sangre si era preciso. Se trata del juramento de fidelidad a la Independencia Nacional, y lo hacía en los siguientes términos:

[...] Obligados todos los hombres y Pueblos de territorio solemnemente, al sostén de la independencia del País, desde el momento en que por el órgano de sus legítimos representantes así lo decretaron y sancionaron a 9 del corriente mes, ha creído el S. C. que un vínculo más fuerte, un compromiso particular sebe ligarlos y manifestar más vivamente su decidida voluntad por defender hasta con su sangre el rango y carácter de una Nación libre e independiente. Con este objeto ha acordado que el domingo 21 del corriente concurra V.S. con todas las Corporaciones de esta Ciudad a la Sala del Congreso, donde practicada esta augusta ceremonia, por cada uno de sus representantes proceda V.S. y dicha Corporaciones a verificarlo por su parte en los términos que la fórmula que acompaño, debiendo inmediatamente adoptar todas las providencias necesarias para que todos los ciudades, de cualquiera clase que sean las Milicias y así también de la Campaña lo presten igualmente por su parte, en el día y lugar que V.S. señalase (…) disponga el cumplimiento solemnemente en todo el territorio de su mando. Dios guarde a V.S. muchos años [...]

Y la fórmula de juramento adjunta a la nota era la siguiente:

Juráis por Dios Nuestro Señor y esta señal de la cruz, promover y defender la libertad de las Provincias Unidas de Sud América, y su independencia del Rey de España Fernando Séptimo y sucesores y Metrópoli, y toda otra dominación extranjera?

Juráis  a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria el sostén de éstos derechos hasta la vida, haberes y fama?

Sí, juro.

Y si así lo hiciereis Dios os ayude y si no él y la Patria os hagan cargo.

Y Santiago del Estero juró la Independencia. La reunión se autoridades, corporaciones y vecinos en el Cabildo local tuvo lugar el 3 de agosto, primero juraron las autoridades capitulares y luego el Alcalde de 1er. Voto tomó los juramentos al Comandante Militar, al Tesorero, al Administrador de Correos, luego juró la Corporación Militar encabezada por el Teniente Coronel del Regimiento de Granaderos de Infantería Martín Lacarra quien a su vez tomó el juramento correspondiente a los oficiales y a la tropa de su mando; siguió la Corporación Religiosa encabezada por el Cura y Vicario Manuel Frías, y en ése contexto a los Predicadores en la persona de Fray Juan Aguirre, luego a los Regulares en la persona de Fray Mariano Pérez (Guardián), le siguió el Comendador de la Orden Militar con Fray Pedro Nolasco Ramos y a posteriori todo el resto de los ciudadanos, estantes y habitantes de esta ciudad (…) prestaron uno a uno el correspondiente juramento bajo la misma fórmula y en fe de ello así lo verificaron con las expresiones de "si juro", "Amén" y lo firmaron todos los que supieron hacerlo. Terminados de firmar se presentaron en la Sala el Capitán Mariano Medina al frente de su Compañía de Milicias Urbanas para todos prestar su juramento utilizando la misma fórmula, también aquí firmando los que sabían cómo hacerlo y el Capitán firmaba por los que no lo podían hacer[33].

[...] En Santiago del Estero a tres días del mes de Agtº de mil ochocientos dies y seis: Hallándose reunida esta Municipalidad en sus casas Consistoriales; como igualmte. las Corporaciones Política, Militar, Eclesiástica, Empleados, y demás ciudadanos, estantes y havitantes en esta Ciudad, a merito de haber sido combocados según corresponde a las clases de los expresados con el objeto de que todas las clases del estado presten el juramtº correpondiente a la Independencuia de las Provs. Unidas en Sud América con arreglo a lo mandado por el S.C.N. en circular de veinte de Julio pdº y pr. conducto del Gobnº de Provª en comunicación de veinte y uno del mismo, se leieron en voz alta, y perceptible las sitadas comunicaciones, y la acta celebrada por el S.C. en nuebe del expresado Julio, en que declara la Independencia de las probs. Unidas en Sud América de la Dominacºn. del Rey de España Ferndº Sepmº sus susesores, y Metropoli, que en copia autorizada acompañó a la circular sitada: En cuia virtud el Alcde. de 1º voto Ciudadano Pedro Francº Carol prestó el juramtº correpte. en manos de la Municipalidad Gubernativa bajo la formula que se acompañó en las citadas comunicaciones, cuio tenor es la sigte.-Jurais pr. Dios nro. Sor y á esa señal + promober, y defender la Libertad de las Provs. Unidas en Sud America, y su independencia del Rey de  España Ferndº Sepmº sus sucesores, y Metrópoli, y toda Dominación extrajnera? -¿Jurais a Dios nro. Sor. y prometeis a la Patria el sostén de estos dros. hasta con la vida, haveres y fama? -Si juro-Si asi lo hiciereis, Dios os aiude y sino él y la Patria os hagan cargos.

En seguida el expresado Alcde. de 1º voto recivio juramtº bajo la misma fórmula, á la Municipalidad Gubernativa, Comte. Militar, Mntro. Tesorero, y Admºr. de Correos; quienes lo prestaron expresando si juro-Amen, y en fee de ello lo firmaron con el expresado  Alcde. de 1º voto.

Pedro Francº Carol - Francº Xavier Lascano-

José Frías y Araujo - Antº Marª de Taboada-

Pedº Pablo de Gorostiaga - Pedro Díaz Gallo.

En seguida: el Tente. Coronl. del Tegtº de Granads. de Infantª Dn. Martin Lacarra, prestó el juramtº del objeto expresado bajo la misma fórmula; y este recivio juramtº, á los oficiales, y tropa de su mando y en fee de haverlo asi verificado lo firmo pr. si y demas individuos de su dependencia ia expresados -  Martin Lacarra

En seguida: el Sor. Cura, y Vicº de esa ciudad con todo su Clero, prestaron el correspte. juramtº bajo la misma fórmula y fee de haberlo asi verificado con las expresiones de si juro-Amen lo firmo pr. si y demas individuos de su corporación - Manl. Frias - Cura y Vicº

En seguida: la corporacion de Predicads. prestaron el correspte. juramtº con arreglo a dro. bajo la misma formula; y en fee de haverlo asi verificado con las expresiones de si juro-Amen. Lo firmó el Rdº Pe. Supºr. por si y su comunidad  - Fr. Juan Aguirre

En seguida: la corporacion de Reguladores prestaron el correspte. juramtº con arreglo a dro. bajo la misma fórmula; y en fee de haverlo asi verificado; con las expresiones de si juro-Amen. Lo firmó el Rdº Pe. Guardián, por si  y su comunidad - Fr. Mariano Perez - Guardn.

En seguida: El Rdº Pe. Comendador del Orden Militar, con su comunidad prestaron el correspte. juramtº con arreglo a dro. bajo la misma fórmula; y en fee de ello, y de haverlo verificado con las expreciones de si juro-Amen lo firmo por si y su comunidad - Fr. Pedro Nolasco Ramos - Comºr.

En Seguida: Todo el resto de los ciudadanos, estantes y habitantes de esta ciudad, al preste. prestaron uno a uno el correspte. juramtº bajo la misma fórmula y en fee de ello asi lo verificaron con las expresiones de si juroi-Amen y lo firmaron todos los que supieron hacerlo.

Jph. Domingo Iramain - Germán Lugones - José María Gamon - Marcos Dionisio - Ibarra-Pedro Isnardi- Blas de Achával - Carlos Ensdtº Gómez - Pedro Igº Rueda - Mariano Santillán - Juan  Gregº Bravo - Sinforoso Santillán-Santiago de Palacio - Nicolás de Villacorta y Ocaña - Manl. José Beltrán - José de Olaechea - José Blas de Sousa Lima - Antro del Castaño  -Agustín Medina - Juan Soler - Manl.- de Alcorta - Francº Asencio de Lezama - Mariano Medina -Angl. Martin Carranza - José Pelayo de Alcorta - (Hay una firma ilegible) - José Carmn. Romero - Bruno Manzanares -Felipe Calderón - Mauricio Frias - Francº Zenavilla - Manl. antº Concha - Salbador de Larraondo - Manuel Bazquez -Pedro Antº de Zavalia - Antonio Tabaqui - Manl. Peres- Pasqual Hernandez - Román López - Bartº Francºº Maguna-Pedro José Maldonado.

En seguida: se presento en la Sala Consistorial el Capn. Dn. Mariano Medina con su Compª de Milicias Urbanas, y todos prestaron el correspte. juramtº bajo las expresiones y formula dha; y en fee de haverlo verificado asi lo  firmaron  los que lo supieron hacer. y el expresado Capn. por el resto de su compª que no savian firmar. Mariano Medina[34].

 

A pié de página

Sumamamo y la independencia nacional. En relación al juramento de fidelidad a la Independencia Nacional de los pueblos de la campaña, se conserva documento relativo al del Pueblo de Sumamao, efectuado el 25 de agosto, y que parece muy interesante su relato en dos versiones –aunque ambas oficiales- porque se trata de un antiquísimo pueblo de indios reconvertido para la época en un poblado y asiento de las Milicias Urbanas. Pero por sobre todo es un discurso patriótico, un juramento de fidelidad a una entidad tan abstracta como dolorosa que era la Patria desde el más profundo fondo de la historia santiagueña:

[...] En el Pueblo de Sumamao a veinte y cinco días del mes de Agosto de mil ochocientos diez y seis años después de haber oído los feligreses del distrito la Misa Parroquial los reunió el Señor Alcalde a todos ellos haciéndoles entender y leer el contenido del antecedente Oficio y después de inteligenciados cada uno de por sí y en la forma que prescribe la presente circular hicieron el juramento debido firmando a continuación para la debida constancia y solemne cumplimiento[35].

Primero firmó Fray Gregorio Ramírez, luego lo hizo la Corporación Militar respectivamente Pedro José Lami Teniente de Milicias Urbanas de Silípica por mí y los de mi Compañía que no saben firmar, luego Domingo Xeréz a ruego del Teniente Francisco Ibarra y todos los de mi Compañía que no saben firmar, por el vecindario firmaron Juan Antonio Herrera y José Felipe Santillán también por él y los demás vecinos que no saben firmar.

Xeréz elevó una nota al Cabildo al día siguiente que puso de relieve el empeño puesto en citar a los vecinos de modo particular, y a la oficialidad para de las Compañías Urbanas que ellos a su vez trajeran a su tropa. En la misa parroquial Ramírez realizó una enérgica explicación sobre la importancia de ser independientes, sobre la esencia del juramento que iban a prestar y las obligaciones que se contraían para sostener con su patriotismo el sistema político americano y a las legítimas autoridades, en un lenguaje para que todos entendieran ya que muchos eran analfabetos, como lo indican las firmas al pie. Y como todo esto cerraba con cada grupo de juramentados con expresiones vivaces de Viva la Patria en varias oportunidades[36].

Por allí, se me ocurría pensar, que uno está muy habituado a pensar en clave de Fray Mamerto Esquiú en la Catedral de Catamarca ordenando a los hombres el ponerse de rodillas ante la ley como cuestión primordial de una República, que estas cuestiones tan nuestras, de lugares pequeños, territorios de indios reconvertidos en espacios militarizados, puedan ocurrir situaciones semejantes y haya un cura como Rodríguez explicando en clave ciudadana desde un púlpito que remite a lo divino, la importancia de ser independientes y el valor de un juramento a una Patria cuya abstracción teórica casi estaba a la altura de Dios, pero cuya faz más material dolía en la carne y en las ausencias por muerte en guerra. Pero, por otra parte, pensaba que tal vez el plano de la abstracción corresponda a nuestro presente ya que en esos años la guerra, la pobreza, el hambre y la muerte ponían a esta Patria en estado de materialidad como tal vez nuestro hoy nos impida ver, porque los contextos son muy otros.



[1] Nació en Mendoza el 6 de Mayo de 1791. Hizo allí sus primeros estudios y en Chile, en la Universidad de San Felipe, sus estudios superiores. Fue elegido diputado al Congreso de Tucumán y mantuvo fluida comunicación con San Martín. Fue electo gobernador de su provincia hacia 1820. Falleció en Mendoza el 15 de Mayo de 1852. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[2] Nació en Mendoza el 4 de Mayo de 1784. Hizo sus primeras letras en su ciudad y los estudios superiores en Chile, en la Universidad de San Felipe. Al volver a Mendoza, se dedicó a su profesión hasta que la revolución del año 10 "lo lanzó a la vida pública". En 1815 formó parte del Cabildo de Mendoza, desde donde ayudó activamente a San Martín. En 1818, siendo no más diputado del Congreso de Tucumán, regresó a Mendoza. Huyendo de Videla Castillo en 1930, se refugió en la Campaña, donde murió lanceado por los indios, el 11 de Julio de 1830. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[3] Nació en San Juan el 3 de Septiembre de 1772, fue llevado al Convento de Santo Domingo para seguir la carrera eclesiástica. Y pasó luego a Chile para ingresar en el Convento de Santo Domingo de Santiago, doctorándose en la Universidad de San Felipe. A los 20 años fue ya profesor de teología; y a los 21 recibió el presbiteriado de manos del obispo Sobrino y Minayo. En 1814, pasó la cordillera con muchos patriotas chilenos; y en Mendoza conoció por primera vez a San Martín. En 1828 el Papa lo nombró Vicario Apostólico de Cuyo. Murió santamente en San Juan el 19 de Octubre de 1836. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[4] Nació en San Juan el 28 de Octubre de 1786.Estudió en el Real Colegio de San Carlos en Bs. As., en 1803 fue a Chile a seguir sus estudios y en 1810 se recibió de licenciado y abogado. En 1811 regresó a San Juan, en 1812 fue elegido alcalde de primer voto. Luego en 1816 fue elegido presidente del Congreso de Tucumán; renuncia a mediados de 1818. Ocupo cargos de gran importancia. Luego de derrocado el partido unitario, intentó alejarse de la persecución de Quiroga. En su huída, fue alcanzado por la soldadesca y asesinado cobardemente el 22 de Sept. de 1829. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[5] Nació en Sn Fernando de Maldonado el 26 de Abril de 1769. Realizó en Bs. As. sus primeros estudios, y los superiores en el Colegio Montserrat de Córdoba, en la Universidad de Charcas se graduó de doctor en leyes. En Bs. As. Aires ejerció la carrera de abogado, y en 1810 fue de los que en el Cabildo abierto del 22 de Mayo se pronunciaron por la causa de los criollos. Fue elegido diputado al Congreso de Tucumán y elegido presidente provisorio, él pronunció el discurso inaugural. Murió en Buenos Aires el 3 de Noviembre de 1840. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[6] Nació en Lima (Perú) en 1770, en Bs. As. estudió en el Real Colegio de San Carlos para luego doctorarse en leyes en la Universidad de Chuquisaca. Allí, fue oidor en la Real Audiencia. De vuelta en Buenos Aires, en 1810 fue uno de los revolucionarios concurrentes a la casa de Rodríguez Peña. Fue abogado de la Real Audiencia, en cuyo carácter asistió al Cabildo abierto del 22 de Mayo. Fue gran partidario del director Pueyrredón. A poco de trasladarse el Congreso a Buenos Aires, en 1817, falleció. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[7] Nació en San Pedro, provincia de Bs. As., en 1761. Entró en la Orden Franciscana a los 16 años como novicio; en 1778 profesó en el Convento de Bs. As.. Luego en Córdoba fue ordenado sacerdote y allí dictó cátedras de teología y filosofía. Desde la revolución de Mayo fue un ardiente propagandista y sostenedor de la causa de los criollos. Fue diputado a la Asamblea del año XVIII, la cual le confió su diario de sesiones. En el Congreso de Tucumán le tocó redactar el diario de sesiones: El Redactor del Congreso Nacional. Falleció el 21 de Enero de 1823. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[8] Nació en Bs. As. el 6 de Junio de 1780. Se educó en el Real Colegio de San Carlos. En la Univ. de Chuquisaca se recibió de abogado hacia 1804. Luego "se matriculó en la Real Audiencia" y recibió de manos del Arzobispo de dicha ciudad "todas las órdenes hasta el subdiaconado". En 1810, desde el Cabildo abierto del 22 de Mayo se declaró por la causa de los criollos. Fue representante de San Luis ante la Asamblea del año XIII; fue "el más entusiasta promotor de la fundación de la Universidad de Buenos Aires" (1821) y su primer rector. Falleció en Buenos Aires el 25 de Julio de 1825. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[9] Nació en la provincia de Bs. As. el 2 de Junio de 1758. Estudió en la Universidad de Córdoba, recibiéndose de doctor en Jurisprudencia en 1779. Y en 1783 se ausentó al Perú. De regreso a Bs. As. empezó su carrera política conocida. Fue orador decisivo en el famoso Cabildo Abierto del 22 de Mayo, miembro del 1er Triunvirato en 1811, y en 1813 de la Asamblea Constituyente, en 1814 representante de las Provincias Unidas en Chile; y al fin, diputado por Buenos Aires al Congreso de Tucumán. Fue Secretario de este Congreso y "se pronunció por la monarquía moderada". Murió el 10 Septiembre de 1833. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[10] Nació en Córdoba el 28 de Noviembre de 1768. Estudio en el Colegio de Montserrat y luego en la Universidad de San Carlos donde se recibió de licenciado en derecho. Fue partidario de la causa de los criollos. En el año 1811 fue alcalde de primer voto en su ciudad. Fue elegido diputado al Congreso de Tucumán, en el cual tuvo incidencias sonadas como partidario de Artigas. Cuando el Congreso se trasladó a Buenos Aires, él con Pérez Bulnes se negaron a seguirlo. Y siguió actuando como partidario de Artigas. Murió en Córdoba el 14 de Abril de 1820. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[11] Nació en Córdoba el 12 de Octubre de 1785; se educó en el colegio Montserrat. Fue intendente general de policía de la ciudad y, en 1816, es elegido diputado al Congreso de Tucumán. Fue, lo mismo que Cabrera, separado del Congreso por negarse a seguirlo a Buenos Aires. Después "integró la diputación cordobesa al Congreso Constituyente de 1826". Cuando el Grl. Paz se hizo cargo del gobierno de Córdoba, Pérez Bulnes fue uno de sus eficaces colaboradores. Y cuando Paz cayó, Pérez Bulnes se retiró de la vida pública. Murió el 3 de Marzo de 1851. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[12] Nació en Chuquisaca el 8 de Septiembre de 1788. Intervino en la revolución de Mayo de 1810. Fue miembro de 5 congresos, con la gloria de haber formado y firmado las actas memorables de independencia de las Repúblicas Argentina y Boliviana. Muy joven, por persecuciones políticas, tuvo que emigrar a Tucumán. Y estando aquí, Chuquisaca lo eligió como representante a la Soberana Asamblea del año XIII. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[13] Nació en San Juan el 28 de Octubre de 1786.Estudió en el Real Colegio de San Carlos en Bs. As., en 1803 fue a Chile a seguir sus estudios y en 1810 ser recibió de licenciado y abogado. En 1811 regresó a San Juan, en 1812 fue elegido alcalde de primer voto. Luego en 1816 fue elegido presidente del Congreso de Tucumán; renuncia a mediados de 1818. Ocupo cargos de gran importancia. Luego de derrocado el partido unitario, intentó alejarse de la persecución de Quiroga. En su huída, fue alcanzado por la soldadesca y asesinado cobardemente el 22 de Sept. de 1829. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[14] Nació en Mizque (Bolivia) hacia 1753. Acabados sus primeros estudios, fue a cursar la carrera de las leyes en la Universidad de Charcas. Como profesional "fue abogado nato de los pobres". En Bs. As. fue, en 1813, "admitido en la Asamblea General Constituyente", ante la cual había sido elegido como su "Representante" por la provincia de Mizque. Luego en 1816 fue designado Vicepresidente del Congreso por unanimidad. Apoyó la monarquía indígena. Murió en Bs.As. el 17 de Febrero de 1833. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[15] Nació en Tucumán el 15 de Agosto de 1762. Cursó los estudios superiores en Córdoba, donde se doctoró en 1784. Ordenado sacerdote, volvió a Tucumán y luego pasó a Salta; en 1813 fue elevado a la dignidad de canónigo de su Catedral; y en 1815 fue presidente de la Junta electoral de esa ciudad que eligió diputados por Salta al Congreso de Tucumán. Falleció en Tucumán el 9 de Febrero de 1832. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[16] Nació en Tucumán el 16 de Diciembre de 1778. Se ordenó sacerdote en Catamarca en Agosto de 1803 y se doctoró en cánones en la Universidad de San Carlos. Fue párroco de Piedra Blanca (Catamarca) y fue elegido por esa provincia como diputado al Congreso de Tucumán. Participó de la Liga del Norte y fue fundador de la industria azucarera. Derrotada la Liga del Norte, tuvo que asilarse en Bolivia, donde tuvo el curato de Livi-Livi, cerca de Tupiza. Allí permaneció hasta la caída de Rosas. Cuando iba a ser consagrado obispo de Salta, el 11 de Febrero de 1859, falleció. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[17] Nació en La Rioja (Departamento Arauco), el 31 de Julio de 1777. Hizo sus primeros estudios en Santiago del Estero. En 1790 pasó a Córdoba. Se graduó de doctor en teología en 1800 y afines de ese año fue ordenado sacerdote por el obispo de Tucumán Moscoso. Fue representante de La Rioja en la Asamblea del año 13. Y en su carácter de representante del Congreso del 16, fue orador en la ceremonia religiosa con que se celebró la declaración de la Independencia el 9 de Julio. Fue partidario de la monarquía indígena. http://constitucionweb.blogspot.com.ar/2010/07/listado-de-diputados-del-congreso-de.html

[18] Actas del Congreso de Tucumán, extracto publicado en: Claves para comprender la historia, horizonte bicentenario, Año VI, Nº 50, Abril de 2016 - ISSN 1852 4125.

[19] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 481.

[20] AGN, Sala X, 27-7- (1811-1861)

[21] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 484-485.

[22] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 484-485.

[23] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 487-488.

[24] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 491.

[25] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 485.

[26] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 492.

[27] ACSE, Tomo VI, Años de 1806 a 1833, pp. 493-94.

[28] Fuente: Fundación Bicentenario (Extraído del libro de Sesiones del Congreso de Tucumán. Tomo I)- http://geneasud.blogspot.com.ar/2016/04/actas-del-congreso-de-1816-parte-ii.html – En: Claves para comprender la historia. Horizonte Bicentenario, 2010-1016, Año 6, Número 52, Julio de 2016, www.mariaceciliarossi.com.ar, Santiago del Estero.

[29] ACSE, Tomo VI (1806-1833), pg. 499.

[30] ACSE, Tomo VI (1806-1833), pgs. 500-501.

[31] AGN, Sala X, 27-7-22 (1811-61) Transcripción propia.

[32] AGN, Sala X, 27-7-22 (1811-61).

[33] ACSE, Tomo VI, Años 1806-1833, pgs. 504-506.  

[34] Figueroa, R6. Acta Capitular – suelto -Santiago del Estero. 3 de agosto de 1816.

[35] AGN, Sala X, 27-7-22 (1811-61).

[36] AGN, Sala X, 27-7-22 (1811-61).