Los comienzos de Santa Fe

 

Extractos de sobre el nombre de la ciudad de Santa Fe de la vera Cruz


Por Prof. Catalina Pistone

(http://www.santafe.gob.ar/actascabildo/default/fundacion)

 

"Juan de Garay el 15 de noviembre de 1573, funda oficialmente la ciudad de Santa Fe. Aquel 15 de noviembre era domingo y al enarbolar el pendón real (que representaba en ese momento al rey) junto al tronco de árbol que simbolizaba el rollo de la Justicia. Juan de Garay cortó hierbas, dio mandobles en el aire con su espada y rayó la tierra en señal de dominio, tomando posesión en nombre del rey, mientras el Escribano Pedro de Espinosa daba fe del establecimiento de la ciudad, a la que se le asignaban los límites jurisdiccionales que comprendían las actuales provincias de Santa Fe, Entre Ríos, parte de Corrientes, de Brasil y del Uruguay, y nombraba, asimismo, las primeras autoridades del Cabildo."

 

Supuesto retrato de Juan de Garay

 

 

Supuesto retrato de Juan de Garay

"Había delineado Juan de Garay la planta urbana a "regla y cordel" y repartido la tierra entre los pobladores, asignándoles solares para las casas de los vecinos y las cuadras para quintas y dehezas, además de chacras y estancias, según el "pergamino" que tenía hecho de antemano. Y colocó bajo la advocación de "Todos los Santos" a la Iglesia Mayor." "La primera niña que nació "viniendo a estas conquistas" fue Isabel González, cuya madre vino en la escuadra de Ortiz de Zárate, ese mismo año de 1573. Ella fue la primera mujer santafesina, que con el correr de los años será la madre del Licenciado y Cura de Naturales, Antonio Tomás de Santuchos, de acuerdo con sus propias declaraciones."

Al estudiar detenidamente las Actas Capitulares de Santa Fe nos encontramos con que desde el 2 de mayo de 1575 hasta el 22 junio de 1576, anota el Escribano de Cabildo: "En la ciudad de Santa Fe de estas provincias de la Nueva Vizcaya"; y en 1577, desde el 17 de octubre hasta el 13 de diciembre, dice: "En la ciudad de Santa Fe del Río de la Plata nuevamente intitulada de la Nueva Vizcaya". Esta denominación es atribuible, naturalmente, a un vizcaíno. Debemos recordar que el Adelantado Juan Ortíz de Zárate lo era y bien pudo sugerir que a estas tierras se las denominara "de la Nueva Vizcaya".

Acta de fundación de Santa Fe

 

 

Fotografía del acta de fundación que posee el archivo de la provincia.

Con el aditamento de Santa Fe de Luyando aparece del 21 de octubre de 1576 hasta el 15 de marzo de 1577, y reaparece el 21 de mayo y el 17 de junio de 1578. Suponemos que ello fuera idea del Gobernador Diego Ortíz de Zárate Mendieta, sobrino del Adelantado, que gobernó en ausencia del tío entre los años 1576 y 1577. Cuando retomó al cargo el Tte. Gobernador Juan de Garay, puso las cosas en su lugar, llamándola a Santa Fe por su nombre, y al estuario, Río de la Plata.

Tanto los nombres "de la Nueva Vizcaya" y "Santa Fe de Luyando" fueron efímeros y al poco tiempo nadie los recordaría. La vida en Santa Fe, en los primeros años, fue dura y precaria; la principal preocupación fueron la provisión de víveres necesarios par la subsistencia. La moneda principal era el lienzo de algodón, a falta de la de metal, que se llamó "moneda de la tierra" y sirvió como patrón para tasar todos los materiales y obras artesanales de distintas especies y facturas.

Ochenta años duró la ciudad en el sitio viejo, en Cayastá. Los intereses comerciales, en primer término, el avance del río y los ataques continuados de los indios, motivaron el traslado. Y basados en el Acta de Fundación, donde Juan de Garay dejó planteada dicha posibilidad, pues el lugar que había elegido para la ciudad no era de su total convencimiento, como ya dijimos, Santa Fe se mudó a su actual emplazamiento, en el Rincón de la Estancia de don Juan de Lencinas, en el "Pago de la Vera Cruz". La mudanza fue larga y costosa. Diez años estuvieron los vecinos para trasladarse (1550-1560). Reacios al principio y convencidos luego, comenzaron el éxodo y poco a poco se fueron instalando en la nueva urbe, de tal modo que ninguno perdió sus derechos y a cada cual se le dio la tierra necesaria, igual a la que poseía en la ciudad vieja, y hasta en el repartimiento se les señaló la misma ubicación. El Cabildo se instaló el 3 de abril de 1660.

Santa Fe la Vieja quedará allá en Cayastá, hasta hace poco cubierta por la tierra y la espesura, "con el puñal del árbol -al decir del poeta- clavado en el pecho". Dormida estuvo Santa Fe la Vieja, esperando que el pico y la azada de D. Agustín Zapata Gollán la exhumaran en 1949 y volver a murmurar, entre el viento y las sombras, el arrullo de las aguas del San Javier, su nombre glorioso de ser la primera ciudad hispanoamericana fundada en el Río de la Plata, por el gran vizcaíno, Juan de Garay.

 

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