Discusion Historiografica

La mirada revisionista de la Asamblea General Constituyente del Año XIII

Claves para Comprender la Historia, Horizonte Bicentenario 2010-2016 - Año 5 - Nº 22, mayo de 2013-ISSN 1852-4125

La independencia declarada por Venezuela en julio de 1811 influyó decididamente en el Río de la Plata.  De tal manera que la Logia Lautaro, que fue el alma del régimen que ahora se inauguraba, acogió la idea de un pronunciamiento por la emancipación con entusiasmo, al igual que la Sociedad Patriótica, reorganizada por Monteagudo.

Así las cosas, el programa de la Asamblea a reunirse quedó sintetizado en dos palabras: independencia y constitución.  Así lo dejó establecido el documento producido por el nuevo Triunvirato el 24 de octubre de 1812, mediante el cual convocaba a las ciudades a elegir diputados que vendrían a Buenos Aires a integrar la magna reunión, a razón de cuatro diputados por la capital, dos por las ciudades cabeceras de intendencia, y uno por las ciudades subalternas, con la sola excepción de Tucumán que elegiría dos en premio por su triunfo bélico.  La elección se practicaría así: las ciudades se dividirían en ocho cuarteles, en cada uno de los cuales los vecinos “libres y patriotas” nominarían un elector.  Los ocho electores así designados, conjuntamente con los miembros del respectivo Cabildo, elegirían los diputados que correspondiese.  El voto sería público y podían ser diputados por las ciudades personas no residentes en ellas.  Esto facilitó las maniobras de la Logia, que logró, que salvo cuatro de los integrantes de la Asamblea, los demás fueran miembros de la misma organización secreta, en su mayoría pertenecientes a la facción alvearista.

La Asamblea se instaló el 31 de enero y se declaró soberana, lo que en buen romance significaría convicción en sus componentes de que la declaración de la independencia sería realidad a breve plazo, además porque al jurar, sus miembros se eximieron de manifestar lealtad a Fernando VII.  Se declaró la inviolabilidad de los diputados, y que el presidente del organismo duraría un mes.  El primero fue Alvear.

Las dimensios de las revoluciones por la independencia

 

Claves para Comprender la Historia, Horizonte Bicentenario 2010-2016 - Año 5 - Nº 21, abril de 2013-

ISSN 1852-4125

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

José Carlos Chiaramonte

* Texto de una ponencia presentada en la Jornada Internacional de Debate “Los historiadores y la conmemoración del Bicentenario”, Centro de Estudios Históricos e Información Parque de España, Rosario, y Red de Estudios sobre Política, Cultura y Lenguaje en el Río de la Plata durante el siglo XIX”, Rosario, 20 y 21 de octubre de 2006.

Un tema como el de los vínculos de las revoluciones de independencia iberoamericanas con la peninsular implica dos problemas, distintos, pero de íntima conexión. Uno, hecho explícito en el título de esta reunión, el del carácter y alcances de esos nexos entre ambos procesos históricos, el hispano y el hispanoamericano. El otro, implícito en él, el de la pertinencia del concepto de revolución, no sólo respecto de Hispanoamérica sino también de España, dado que en ambos casos ha sido objeto de cuestionamientos. Por lo tanto, una primera decisión que se me ocurre es la de verificar la pertinencia del calificativo de “revoluciones”. No es que pretenda meterme en un enojoso embrollo de definiciones, sino usar el asunto para una breve reflexión sobre lo inadecuado de nuestras periodizaciones.

Esta perspectiva cambia radicalmente al difundirse las concepciones sociales del Romanticismo. Y esto se verifica también en lo concerniente al concepto de revolución. Por ejemplo, Esteban Echeverría lo reflejaba al definirlo de la siguiente manera -que, si posee notable parentesco con el criterio del marxismo, es justamente por el mismo motivo:

No entendemos por revolución las asonadas ni turbulencias de la guerra civil, sino el desquicio completo de un orden social antiguo, o el cambio absoluto, tanto en el régimen interior como exterior de una socieda2.

El historiador en la era digital. Un nuevo mundo para su obra

 

 

 

Moira Cristiá – Redactora de Nuevo Mundo Mundos Nuevos



Hace no tanto tiempo nuestra profesión todavía vestía los ropajes de la tradición. La cotidianeidad del historiador se veía plagada de fichas, elemento característico de ese universo que hoy se encuentra aparentemente en vías de extinción. Papeles garabateados y fotocopias de documentos comenzaron a ceder su lugar a archivos de texto, fotografías digitales y cd-roms. Su obra, asimismo, sufrió una mutación hacia lo “invisible”, hacia una inmaterialidad que en realidad lo vuelve enormemente más “visible” o, mejor dicho, potencialmente más “leíble”. Esa presencia inmaterial, casi fantasmagórica, puede asustar, perder a los sujetos en la inmensidad, e incluso desorientarlos en su búsqueda. Sin embargo, las nuevas tecnologías también dieron nacimiento a nuevas lógicas de trabajo, ofreciendo facilidades al profesional de la Historia así como mejorando su productividad.
Entre los proyectos que reunieron a especialistas de las Humanidades en torno a la nueva herramienta tecnológica que representa Internet, se encuentra la publicación virtual Nuevo Mundo Mundos Nuevos. La misma existe solamente en versión digital, contrariamente a numerosas revistas que se adaptaron a este medio conservando su edición papel En muchos casos, las revistas originalmente en papel han desarrollado una barrera móvil para la publicación en línea con el fin de conservar el privilegio de la novedad a la primera. Este procedimiento hace retardar la difusión ampliada del material, en detrimento del investigador/productor de conocimiento.. Creada directamente bajo esta forma en el seno de l’Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales en el año 2001, la misma se plantea como una revista de Historia y Antropología especializada en Iberoamérica y el Mediterráneo occidental. Su campo temporal abarca la época moderna y contemporánea (siglo XVI-XXI), privilegiando una serie de ejes (intercambios y confrontación entre regiones del área mencionada, producción y recomposición de identidades), aunque permanece abierta a propuestas en una convocatoria siempre vigente. En efecto, el concepto de “revista evolutiva”, revela que esta apunta a explotar al máximo el trabajo en red, el cual permite la circulación inmediata y efectiva de conocimiento. Es por ello que a pesar de organizarse en números anuales se realizan actualizaciones mensuales, resultando en el crecimiento orgánico de cada número con el transcurso de los meses. Es decir que los lectores son invitados a reaccionar a los artículos y elaborar sus propios textos, con el fin de agregar una línea a un debate abierto.

Historiografía revisionista sobre la Revolución de Mayo. Crónica de la Historia Argentina

Página 5 de 5

User Login