Domingo Faustino Sarmiento

Wright, Ione S. y Nekhom, Lisa M. (1990) Diccionario Histórico Argentino, Emecé Editores, Brasil.

Presidente de la República Argentina de 1868 a 1874, escritor, historiador, estadista, diplomático y educador.

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Nació en San Juan, en una familia de modestos recursos; estudió en su ciudad natal y, con su tío, el padre José de Oro Albarracín, comenzó su carrera de maestro enseñando en una escuelita de montaña de San Luis, al mismo tiempo que continuaba con sus estudios; de regreso a San Juan ocupó un puesto en el gobierno; se unió a la lucha unitaria en contra de Juan Facundo Quiroga, de 1822 a 1831. A raíz del triunfo del caudillo, Sarmiento tuvo que huir a Chile, donde pasaría gran parte de su tiempo en los próximos veinte años; enseñó en una escuela, aprendió inglés, y trabajó un tiempo en una mina de Copiapó; sobrevivió luego de contraer fiebre tifoidea; en 1836, después del asesinato de Quiroga, Sarmiento regresó a San Juan; ingresó en la vida intelectual de la ciudad, y se hizo miembro de una sociedad literaria, y se puso al corriente de las obras de los escritores románticos que habrían de influir en su obra en gran medida; en 1839 fundó un pensionado para niñas y publicó el primer número del controvertido El Zonda; cuando se dirigía a su nuevo destierro a Chile escribió en la pared de un hotel en los baños de El Zonda su lema preferido: “On me tue pas les idèes” o “Bárbaros, las ideas no se matan”.


Vivió en Chile de 1840 a 1852, salvo durante el tiempo que pasó en Europa, África y Norteamérica realizando viajes de estudios, con la ayuda de Manuel Monti, presidente de Chile; este fue uno de sus períodos más activos y fructíferos; cuatro de sus obras más famosas las escribió en Chile: el clásico Facundo, Civilización y barbarie (biografía de Facundo Quiroga), Recuerdos de provincia, Argiróporis y Educación popular; escribió para varios diarios como El Mercurio, El Progreso y La Crónica, con lo que atrajo la atención de otros periodistas latinoamericanos; fue director de algunas escuelas y se confió la tarea de reorganizar la primera escuela normal de Chile; el gobierno de ese país lo envió a Europa y a los Estados Unidos para estudiar los sistemas educativos y así poder llevar a cabo su cometido; en París lo nombraron miembro de la Real Academia Francesa y, en su discurso inicial, leyó un estudio sobre la famosa y controvertida –al menos en esa época- entrevista entre José de San Martín y Simón Bolívar en Guayaquil, Ecuador, en julio de 1822; este estudio estaba basado en un diálogo mantenido entre el Libertador y Sarmiento; más tarde escribió una biografía de San Martín; en los Estados Unidos se encontró con el educador Horace Mann y su esposa (quien tradujo Facundo al inglés, y trajo muchas ideas de Mann a Chile y luego a la Argentina. Se unió a Urquiza y luchó en la batalla de Caseros; a raíz de desacuerdos con Urquiza debió regresar a su exilio en Chile; su Campaña en el ejército grande dio origen a la famosa polémica con Juan Bautista Alberdi; las ideas liberales y democráticas de Sarmiento y la importancia que daba a la educación y a la inmigración en esa época muestran la influencia que su visita a los estados Unidos tuvo sobre su anterior punto de vista más europeizante; en 1854 intentó regresar a la Argentina pero fue tomado prisionero en Mendoza bajo el cargo de conspirador; una vez en libertad volvió por un corto tiempo a Chile; tano Tucumán, en la Confederación Argentina, como la provincia de Buenos Aires, lo eligieron para la Legislatura, pero Sarmiento no aceptó el cargo; en mayo de 1855, volvió a trabajar para la unidad de todas las provincias; fue redactor de El Nacional, ese mismo año pasó algún tiempo en el delta del Paraná, tratando de introducir el cultivo del mimbre en la zona; fue concejal de Buenos Aires de Buenos Aires y de 1856 a 1862 se desempeñó como director del nuevo Departamento de Escuelas; también fue senador provincial y presentó proyectos sobre agricultura y educación principalmente; fue miembro de la Convención Constituyente de 1860; en ese año ocupó el puesto de Ministro de Gobierno para el gobernador Bartolomé Mitre; renunció a causa de problemas entre la Confederación y Buenos Aires y por la muerte de su tan querido amigo Antonio Aberastain, gobernador de San Juan; con la reorganización nacional alcanzada en el gobierno de Mitre, después de la batalla de Pavón, Sarmiento regresó a la vida pública; en su carácter de gobernador de San Juan (1862) mejoró la educación y la instrucción minera, reformó la administración y el poder judicial; al mismo tiempo, fomentó las elecciones democráticas y derrotó a los montoneros del Chacho; fue designado embajador ante los Estados Unidos, Perú y Chile; en 1864 viajó a los Estados Unidos y recorrió gran parte del país; en 1868 la Universidad de Michigan le otorgó un doctorado honoris causa; durante su estancia en los Estados Unidos, publicó Vida de Abraham Lincoln (1866) y la revista Ambas Américas, como un lazo entre las dos Américas; se opuso a la Doctrina Monroe a favor del arbitraje internacional; en 1868 fue elegido presidente mientras aún se encontraba fuera del país. En octubre de 1868 ocupó la presidencia; siguió fomentando la inmigración y la educación; fundó el Colegio Militar y la Escuela Naval; abrió la Escuela Normal de Paraná ara prepara a profesores de escuela secundaria; alarmado porque el censo realizado mostró que el 71% de la población era analfabeta, Sarmiento sintió la necesidad de tener más escuelas primarias; durante su mandato, el número de alumnos de los colegios aumentó de treinta mil a ciento veinte mil; trajo maestros norteamericanos para que les enseñaran a los maestros argentinos; fundó en la Universidad Nacional de Córdoba la Escuela de Ciencias y Matemáticas ajo la dirección de C.G. Burmeister; entretanto puso fin a la Guerra del Paraguay de 1870 a 1872 reprimió las revueltas encabezadas por López de Jordán en entre Ríos; intervino varias provincias para mantener la autoridad federal; una de las provincias que causó más problemas fue San Juan; después que Avellaneda ganó las elecciones de 1874, Sarmiento debió luchar contra la revolución de Mitre; en 1869 se llevó a cabo el Primer Censo Nacional; el ferrocarril central se extendió hasta Córdoba; se instalaron líneas de telégrafo y se construyeron puentes y caminos y siguió con su vida pública después de dejar la presidencia.


En 1875 fue senador por San Juan; el Congreso le otorgó el grado de General; fue designado Director General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires; escribió para La Tribuna; por un tiempo ocupó el cargo de Ministro del Interior en el gabinete de Avellaneda; en 1881 fue superintendente general de educación nacional; regresó de visita a Chile; el gobierno argentino autorizó la publicación de sus obras completas bajo la supervisión de su nieto Augusto Belín Sarmiento, en 52 volúmenes; a los 75 años publicó Vida de Dominguito biografía de su hijo muerte en la Guerra del Paraguay.


Murió en Asunción del Paraguay donde había ido en busca de mejor clima para las enfermedades que lo afectaban.
Sarmiento, uno de los más famosos y notables líderes de la historia argentina, es una figura algo controvertida; los historiadores consideran su obra más apasionada que académica; nacionalistas argentinos lo han acusado de enajenar el país a los extranjeros, en especial a los Estados Unidos, a raíz de su propuesta de traer a un general norteamericano para poner fin a la Guerra del Paraguay; o a los británicos, a quienes otorgó concesiones generosas para la construcción de ferrocarriles, etc., con el resultado de que Argentina se convirtió en una colonia inglesa; un historiador ha dicho “El loco Sarmiento es un espectáculo permanente”; sin embargo, su obra como escritor romántico está más allá de cualquier diferencia política; Facundo, su obra maestra del género romántico y de la incipiente literatura gauchesca, es aún muy leída, al igual que Recuerdos de provincia, acerca del siglo XIX en San Juan; hizo grandes contribuciones a la vida y al desarrollo argentinos; por sobre todas las cosas, a pesar de su reiterada devoción por la civilización urbana y generalmente europea.

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